Sobre mi historia
Desde pequeño, fui un gran soñador con aspiraciones de ser futbolista o arquitecto, influenciado por la pasión por construir y jugar. Sin embargo, la crisis económica de 2008 y los mensajes negativos de mi entorno sobre la dificultad de vivir del fútbol o la arquitectura hicieron que renunciara a mis sueños y optara por seguir el camino tradicional: estudiar y buscar un trabajo “seguro”.
A pesar de adaptarme, mi carácter competitivo me llevó a destacar en el fútbol, llegando a ser ojeado por el Athletic Club de Bilbao. Más adelante, con 20 años, decidí emprender tras conocer una oportunidad de negocio que cambió mi vida. Aunque el camino del emprendimiento nunca fue fácil y perdí el apoyo de familia y amistades, mantuve mi determinación, guiado por la frase: “Aporta o aparta”. De esta forma he conseguido construir una estabilidad que me permite tener libertad y equilibrio entre tiempo y dinero. Esto hace que sea dueño de mi tiempo y esté enfocado en construir un activo que pueda de cara a futuro dejar un legado para futuras generaciones. Emprender no es un camino sencillo pero si muy gratificante porque aprendes habilidades sociales y profesionales que de otra forma jamás habrías podido tener. Hace que en el intento de construir un activo desarrolles tu mejor versión.





